Aunque la calificadora Fith ha bajado el rating de Telefónica de a , no es tiempo de retirar de la cartera a la operadora de telefonía, pues Fith no toma en cuenta una de las principales fortalezas de Telefónica.
Y es que mientras Fitch ve como las grandes debilidades de Telefónica a a)su fuerte base de negocios en España, aquejada por la Crisis que todos sabes y a b)su incapacidad de extender sus negocios en Europa debido a la incertidumbre de la zona euro, esas dos debilidades domésticas van a verse compensadas en el mediano plazo por la fuerte base de operación que tiene Telefónica en las comunidades emergentes.
Con Brasil a la cabeza en los negocios allende la mar océano de Telefónica, las emergente con economías cuyo nivel ascendente de consumo puede ayudar a que la empresa palíe su estancamiento local, y conceda ganancias a quien continúe apostando por ella.













