4. Aprovecha los ciclos
Cada cinco años, la economía sufre profundos cambios de tendencia, y eso produce oportunidades que sólo aquellos con recursos frescos y al alcance pueden aprovechar. Por ejemplo: aquello que en los últimos mantuvieron su dinero en los bancos y no en inversiones, pudieron comprar una casa en la depreciación provocada por la crisis inmobiliaria.
Quien ahorra por periodos de entre cinco y diez años, aunque no gana intereses, conserva el poder transaccional de su dinero, que se ve potenciado ante cambios en la economía, en eso que los economistas llaman “cráteres en el mercado”.
Así que, en lugar de gastar tu aguinaldo y esos extras decembrimos, ¿por qué no ahorras a largo plazo? El efectivo es el rey, y te ayuda a dormir muy bien de noche.
Fuente | Get Rich Slowly
Imagen | Capeando e temporal













