1. Hay deudas que son buenas
Comprar una casa, pagar tus estudios, resolver un imprevisto médico… Son buenas deudas que nos ayudan a crecer y desarrollarnos como individuos. Por ello, es fundamental conservar un buenhistorial de crédito, que nos de margen de endeudamiento: es decir, una reputación que señale a los bancos nuestra capacidad e intención de devolver nuestros préstamos.

2. Hay deudas que son malas
Nunca uses tu tarjeta de crédito para aquellos consumos rápidos que no puedes pagar en el momento, y que se acumulan sin control, como comidas y vacaciones. No uses tu tarjeta de crédito para extras que no contemples en tu presupuesto mensual. Si existe algo caro o fuera de tu alcance que deseas, ahorra durante algún tiempo, pero no sumes deudas que no podrás afrontar.
3. Se consciente de lo que gastas
Es común que la gente gaste cientos de euros sin darse cuenta. Ese es el camino a la ruina. Anota todos los gastos en los que incurras, y lleva un control firme. Esta disciplina te permitirá un panorama de tus necesidades, y la disciplina para ahorrar.
Continúa: 10 claves para ahorrar dinero (II)
Fuente: Money101
Imagen: La política no muerde













