3. Revisa las credenciales virtuales
Se ha vuelto común, a pesar de las precauciones de los proveedores de servicios de correo electrónico y servicios de mensajería instantánea, la proliferación de mensajes de phishing: correos, mensajes de chats o de SMS que usurpan la identidad de instituciones bancarias, y piden al usuario sus datos, o piden que acceda a un sitio web.
Nunca hay que seguir las instrucciones de este tipo de mensajes, ni otorgar nuestra información bancaria a persona alguna. Los bancos y sitios de comercio electrónico poseen credenciales digitales que podemos revisar desde cualquier navegador. Si el sitio al que nos condujeron es sospechoso o no ostenta credenciales confiables, entonces hay que cerrarlo de inmediato.
Estos sitios, con la sola visita, pueden introducir en los dispositivos y ordenadores key loggers y otros troyanos que registran la actividad y envían los datos personales a equipos remotos.
De recibir mensajes supuestos de nuestros bancos, hay que ponerse en contacto telefónico con algún responsable y verificar su veracidad.
Fuente: SmartMoney
Imagen: Blog Inmobiliario













