3. Calefacción
Caldear tu casa para hacerla más confortable en las estaciones de clima extremo tiene dos grandes desventajas: un gran porcentaje de los gases que provocan el efecto invernadero provienen de la combustión realizada por los sistemas de calefacción y buena parte de la factura por consumo proviene de este ítem.
¿Para sanear el medio ambiente deberíamos renunciar a la calefacción? Desde luego que no, pero quizá sería necesaria evaluar de la pertinencia de los periodos en los que se debería utilizar.
También, y esto beneficiará de paso a tu bolsillo, debes realizar algunas adecuaciones en tu hogar para que el funcionamiento de la calefacción sea más eficiente: hay que cerrar toda entrada de aire (en el ático, alrededor de las ventanas y de las puertas…).
También hay que evaluar cuál es el tipo de calefacción que se requiere para la casa, en su potencia y tamaño. De ser el adecuado, no sólo ahorras en tus facturas de combustible; además beneficias al medio ambiente.
Fuente: Freshome













