3. Pide un adelanto.
Además de que se trata de una garantía para el cliente (es una manera de asegurar que el contratado se pone manos a la obra, también es una garantía para el profesional: evidencia que el cliente posee recursos para pagar el total de su deuda más adelante.
¿Qué porcentaje se debe pedir como adelanto? Por regla general, un 30%. A menos de que necesites de una cantidad mayor debido a los gastos que te genere el trabajo. No temas demandarlo.
4. Toma acciones legales.
Si todas las precauciones fallan, y el cliente no reacciona, usa los medios que la ley pone a tu disposición.
Ese debe ser, sin duda, el último de todos los recursos, pues tomar esta sección te va a significar perder un cliente y un porcentaje de lo adeudado, lleves a tu deudor a la corte, lo reportes al fichero de morosos o asignes su cuenta a un cobrador.
Fuente: Sound Money Tips
Imagen: Radio Santa Fe













