El pesimismo campea entre las altas cúpulas empresariales españolas: la crisis se ha arraigado, y se resiste a dejarnos. Los analistas financieros y los CEO de las grandes empresas han corrido la fecha de la recuperación económica. Ya nadie habla del 2010 como la fecha mágica, y el 2011 se vislumbra como la lejana luz del túnel.

Sería en el segundo semestre de 2011 cuando ocurriría la reactivación española, lastrada por altísimas cifras de paro, bajas en el consumo y una gran desconfianza empresarial y de los inversores extranjeros en lo sano del aparato productivo español.
¿La solución para apurar la recuperación? Una reforma laboral que baje los salarios y abarate el despido. En ello coincide más de la tercera parte de los empresarios encuestados por Cotizalia.
Parece que las lecciones que debería habernos dejado esta crisis aún no se aprenden del todo bien, y la cúpula empresarial insiste en combatir el fantasma del paro como quien echa gasolina en el fuego…
Fuente | Cotizalia













