Es un lugar común asegurar que la raíz de todos los males sobre la Tierra provienen, de una o de una otra manera, del dinero, como si dejar de hacerlo fuera una forma de mejorar el mundo, y como si el estado de cuenta en negro fuera nuestro enemigo a vencer.

La verdad es que el dinero es una herramienta, y esos prejuicios no influyen en su buen o mal uso.
Lo cierto es que tener en la cabeza ideas preconcebidas acerca del dinero ayuda muy poco a hacer buenos negocios. Las buenas decisiones financieras se basan en altos niveles de objetividad sobre el mercado, el dinero y la capacidad individual del inversor.
Lo cierto es que el dinero se convierte en la raíz de los males cuando se actúa con temor a perderlo. El temor nos lleva a la especulación, al riesgo inmoderado y a hacer caso de los rumores. Crasos errores.
Fuente: Lifehack Stepcase
Imagen: Idea Irreductible













